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jueves, 19 de noviembre de 2015

FRAGMENTO DE "SEDUCIENDO A MISTER BRIDGERTON"

Hola a todos.
Aquí os traigo un fragmento de una novela que a mí, en lo personal, me encantó.
Se trata de Seduciendo a mister Bridgerton, de la siempre genial Julia Quinn.
No voy a entrar en spoilers, pero el personaje de la misteriosa lady Whistledown, una misteriosa mujer que escribe una revista donde saca su opinión sobre los demás, sea buena o mala, con un jugoso sentido del humor, juega un rol importante.
Penélope, nuestra protagonista, está enamorada del hermano de su mejor amiga, Daphne. Él es Colin Bridgerton, un joven que siente pasión por la aventura y por los viajes. Penélope es, en apariencia, una joven poco agraciada físicamente. Tiene veintiocho años, ha pasado desapercibida en las temporadas sociales y se ha resignado a permanecer soltera de por vida. Colin le tiene cariño, pero nunca ha sentido amor por ella. Hasta que empieza a conocerla poco a poco y se enamora perdidamente de Penélope.
¿Qué pasará?
Buenos, os invito a que la leáis porque tiene muy buenas dosis de humor y mucho romanticismo. Por lo que vais a pasar un rato muy alegre leyéndola. No es una novela en la que haya dosis de acción y de misterio, lo cuál se agradece. Uno termina saturado de que alguien intente cargarse siempre a la protagonista.
La historia es sencilla y tranquila, pero no exenta de profundidad, ya que conocemos a unos personajes muy humanos, que ríen, sufran, se equivocan y rectifican.
Si os gustan las historias así, ¡ésta es vuestra novela!
Aquí os dejo con un fragmento muy bonito donde Colin habla de lo que realmente siente por Penélope.

—Te quiero —le dijo en voz baja y ardiente—. Te amo con todo lo que soy, todo lo que he sido y todo lo que espero ser.
—Colin…
—Te amo con mi pasado y te amo por mi futuro. —La besó dulcemente en los labios—. Te amo por los hijos que tendremos y por los años que tendremos juntos. Te amo por todas y cada una de mis sonrisas y más aún, por todas y cada una de tus sonrisas.
Penelope se apoyó en el respaldo de un sillón.
—Te amo —repitió él—. Sabes eso, ¿verdad?


Navegando por Internet, he encontrado este bonito dibujo dedicado a Colin y a Penélope. 

¡Es precioso! 

viernes, 13 de noviembre de 2015

FRAGMENTO DE "CONTRA EL VIENTO DEL NORTE"

Hola a todos.
El día de hoy está dedicado a una novela preciosa que me cautivó y de la que he hablado en mi blog "Apasionada Lily".
Se trata de Contra el viento del Norte. 
Publicaré varios fragmentos de esta novela en mis distintos blogs. Es mi manera de rendirle un bonito tributo.
Aquí os dejo con uno de estos fragmentos:

“Seamos honestos, Leo: yo soy para ti una fantasía, lo único real en ella son unas letras que puedes poner en un contexto sonoro con ayuda de la psicología del lenguaje. Para ti soy como sexo telefónico, pero sin sexo y sin teléfono. O sea: sexo electrónico, pero sin sexo y sin imágenes para descargar. Y tú eres para mí puro juego, una agencia de reciclaje del coqueteo. Contigo puedo hacer lo que me falta: puedo vivir los primeros pasos de un acercamiento (sin necesidad de acercarme realmente). Pero ya somos una parejita en el segundo y tercer paso de un acercamiento que no puede acercarse. Deberíamos ir parando, me parece. Si no, estaremos cerca de quedar en ridículo. Ya no tenemos quince años..., bueno, sobre todo tú, desde luego. El caso es que ya no los tenemos, no hay remedio.”

sábado, 12 de septiembre de 2015

AQUÍ ESTÁ DILBERT

Hola a todos.
Aquí os traigo una frase de Dilbert, posiblemente el oficinista más sufrido y paciente (cualquiera habría estallado con su inútil jefe, una compañera violenta y un compañero vago y aprovechado) que jamás ha existido.
Veamos qué frase nos deja.

"Después de nueve años en Pacific Bell lo aprendí todo sobre cómo parecer ocupado sin estarlo, y eso redundó en beneficio de la empresa."

sábado, 8 de agosto de 2015

UNA FRASE DE PAULO COELHO

Hola a todos.
Durante los próximos días, pienso subir a este blog frases del gran escritor y periodista portugués, Paulo Coelho.
He leído varias de sus novelas. No es lo que se dice un escritor romántico, pero hay historias de amor muy bonitas en sus libros. Más bien, los argumentos de sus novelas son una excusa (y muy buena) para darnos una lección de Filosofía y sobre cómo debemos de tomarnos la vida.
Aquí os traigo una frase de la novela que le lanzó a la fama, El Alquimista. 

"El Amor nunca impide a un hombre seguir su Leyenda Personal. Cuando esto sucede, es porque no era el verdadero Amor, aquel que habla el Lenguaje del Mundo".

jueves, 14 de mayo de 2015

UNA FRASE DE JORGE BUCAY

Hola a todos.
El día de hoy está dedicado al psicodramaturgo y escritor argentino Jorge Bucay, cuyos cuentos se han hecho célebres debido a que sirven de terapia para muchos de los problemas que tenemos.
Se puede extraer una enseñanza de ellos, recuperando las antiguas moralejas que había antes en los cuentos.
En Cartas para Claudia, Jorge Bucay se dirige a una amiga imaginaria llamada Claudia a quién le da una serie de consejos que bien podría estar dirigidos a cada uno de nosotros.
Aquí os dejo una de las frases que aparecen en el libro:

La salud consiste en darse cuenta de que lo es, es. 

No debemos de perder el tiempo pensando que tenemos alguna enfermedad cuando no aparecen síntomas de que podamos tenerla. Siempre es bueno preocuparse por la salud de uno, pero no hay que obsesionarse porque eso podría llevarnos a enfermar de veras a la larga.


 Portada de Cartas para Clauda, de Jorge Bucay.

Es un libro que ha tenido muchas ediciones en los veintinueve años que han pasado desde que vio la luz por primera vez.

viernes, 27 de febrero de 2015

FRAGMENTO DE "ESPLÉNDIDA PASIÓN", DE JULIA QUINN

Hola a todos.
Todos conocemos a Julia Quinn, la creadora de una de las sagas de novela romántica más divertida y entrañable de los últimos años: los Bridgerton. Una familia de aristócratas atípicas formada por cuatro hermanos y cuatro hermanas cuyos nombres siguen las letras del alfabeto, con una madre que sólo sigue las reglas que se impone así misma, muy unidos entre sí y que fueron criados en un hogar lleno de amor y de alegría, roto por la muerte trágica del cabeza de familia.
Sin embargo, Julia Quinn tiene otras sagas en su haber. En este caso, os traigo un fragmento de la novela con la que da inicio a una de sus sagas, dedicada a la familia Blydon. Se trata de Espléndida pasión. 
Cuenta la historia de Emma, una joven bostoniana que quiere dirigir la empresa naviera de su padre. Sin embargo, Emma está emparentada con una adinerada familia inglesa, los Blydon. La joven acaba metida de lleno en el Londres de la Regencia, donde hará muy buenas migas con su prima Belle y conquistará el corazón del duque de Ashbourne.
Fiel a su estilo, Julia Quinn nos regala unas páginas donde el humor y el romanticismo están muy presentes.
Os dejo con un divertido fragmento de estar romántica historia:

 Emma vio que su tía ponía los ojos en blanco y gemía, suponiendo que su sobrina la emprendería con otro de sus discursos sobre las muchas y maravillosas cualidades de Estados Unidos. Pero ella simplemente le cogió las dos manos a la señora y dijo, con el mismo aire de complicidad:
- En realidad, Boston es una ciudad muy civilizada. Usted se sentiría muy en su casa ahí.
- ¡No! – Exclamó lady Humphries, horrorizada.

 Portada de Espléndida pasión, de Julia Quinn. 

jueves, 26 de febrero de 2015

FRAGMENTO DE "SIEMPRE TE ENCONTRARÉ" DE MEGAN MAXWELL

Hola a todos.
Y terminamos hoy con nuestro pequeño ciclo dedicado a la saga Las guerreras, de Megan Maxwell.
Hoy, veremos la última entrega (por el momento) de la saga. Se trata de Siempre te encontraré. 
El protagonista, Kieran, no quiere casarse con una mujer que tenga un carácter tan fuerte como el de su cuñada o el de la esposa de uno de sus mejores amigos. Sin embargo, la casualidad hace que conozca a Ángela, hija de padre escocés y de madre española, quién en apariencia es una joven delicada, torpe y asustadiza. Sin embargo, esta pelirroja muy guapa y de ojos verdes es en realidad una valiente y temeraria joven que se hace llamar Hada y a la que Kieran conoce cuando ella le saca de una situación donde está en graves apuros.
No sé si existe o no existe esta ley del Karma, pero si Kieran no quería enamorarse de una mujer con carácter, se ha equivocado de cabo a rabo. Termina bebiendo los vientos por Ángela.
Os dejo con este fragmento protagonizado por esta entrañable pareja:

—¡Es cierto, Angela! ¡Sabes que así es!
 —¡Que no me grites, O’Hara! ¡Suéltame, maldita sea! 
—O cambias de actitud o te aseguro que lo vas a lamentar. Recuerda, Angela, estás bajo mi responsabilidad y... 
—¡¿Y?!
—Que me respetarás y no me gritarás. Y, aunque te marches, debes saber que, vayas donde vayas, siempre te encontraré. 

 Portada de Siempre te encontraré. 

miércoles, 25 de febrero de 2015

UN EJEMPLO DE CABEZONERÍA: DUNCAN Y MEGAN

Hola a todos.
Ayer, os hablé del segundo libro de la saga Las guerreras, de Megan Maxwell.
Hoy, me gustaría hablaros del segundo libro. Se trata de Deseo concedido. Su protagonista, Megan Phillips, es posiblemente una de las mujeres más tercas y cabezotas que jamás he conocido. La Literatura romántica está llena de mujeres así, pero Megan las gana a todas.
Megan es hija de padre inglés y de madre escocesa y tanto ella como sus hermanos son despreciados por eso. Teniendo en cuenta que estamos en la Escocia medieval, con su deseo de ser independiente de Inglaterra, Megan y sus hermanos nadan entre dos aguas, sin ser aceptados ni por los ingleses ni por los escoceses.
Megan es una joven de carácter fuerte que es, además, fuerte físicamente, ya que es diestra en el arte de la espada, en la lucha cuerpo a cuerpo, etc. Es independiente y se enfrenta a todo el mundo, incluido a Duncan. Los dos se enamoran, pero son muy cabezotas y orgullosos.
El fragmento que os traigo os habla de cuán cabezotas pueden llegar a ser hasta por algo tan estúpido como que él le pide a ella que le llame por su nombre de pila.
Es una novela divertida, con acción, aventura y mucho romanticismo y sentimientos a flor de piel.
Pero Duncan y Megan están pidiendo a gritos que alguien les dé una colleja por cabezotas.
Aquí os lo dejo:

—Llámame Duncan. 
—Disculpad, laird McRae. Pero no creo que sea buena idea que os llame de esa manera. No debemos olvidar quién sois. Prefiero llamaros laird McRae. 
—Duncan. Me gustaría y preferiría que me llamaras así. 
—¡No! He dicho que no, laird McRae, no insistáis. 
—Duncan. 
—No. 
—¡Eres cabezota, mujer! 
—¡Por todos los santos celtas! ¿Cuántas veces tengo que deciros que no, señor? 
—Hasta que digas sí. 
—No lo diré. Además, permitidme deciros que estoy segura de que si os llamo Duncan, luego querréis algo más de mí y yo no estoy dispuesta a daros nada. Porque, que os quede claro, soy pobre, pero decente. No caliento el lecho de nadie y tened por seguro que aunque seáis el poderosísimo Halcón, y las mujeres se peleen por estar con vos, a mí no me impresionáis. Por lo tanto, os agradecería que no volváis a insistir, laird McRae. 

 Portada de Deseo concedido, de Megan Maxwell.

martes, 24 de febrero de 2015

FRAGMENTO DE "DESDE DONDE SE DOMINE LA LLANURA"

Hola a todos.
Hoy, me gustaría hablaros de una novela que leí hace algún tiempo. Se trata de Desde donde se domine la llanura. Su autora es Megan Maxwell.
Todos las conocéis por sus novelas chic-lit y últimamente ha despuntado en el género de la novela erótica. Pero también escribe novela romántica histórica y lo hace bastante bien, a mi entender.
Desde donde se domine la llanura es una novela que transcurre en la Escocia del siglo XIV. Pertenece al segundo libro de su saga Las guerreras. 
A Niall y a Gillian, los protagonistas, los conocimos en el anterior libro. Los dos eran unos adolescentes cuando se enamoraron y las circunstancias (en realidad, Niall) les hicieron separarse. Ahora, se han reencontrado. El amor que hubo una vez entre ellos sigue latente. Gillian no es la típica dama del medievo, sino que es toda una guerrera. Alguien que se enfrenta al peligro sin inmutarse. Gillian y Niall son dos cabezotas y muy orgullosos y la novela es un constante choque entre ellos.
Es una novela entretenida, con escena de acción y buenas dosis de romanticismo. La familia y los amigos de ambos, lejos de ser mera comparsa, tienen una función que cumplen a la perfección.
Os dejo con un fragmento que a mí me hizo gracia.

 - ¡Oh, Niall!, ¡maldita sea! ¿Quieres parar y dejar que sea yo quien lo haga? Sé hacerlo muy bien. Te lo prometo.
Alejándose de ella y cada vez más molesto por su insistencia, siseó:
- Que no, que te estés quieta, que tú ya has hecho bastante.
Pero Gillian no cedió.
- Por favor, Niall- le pidió, dulcificando el tono-, prometo hacerlo con delicadeza. Te aseguro que tendré cuidado. Por favor..., por favor..., déjame.
En ese momento, se oyó una voz desde el exterior que gritó por encima de todas:
- Mi señor...., dejad que lo haga ella y disfrutad, que su mujer parece fogosa. 

 Portada de Desde donde se domine la llanura, de Megan Maxwell.

martes, 10 de febrero de 2015

FRAGMENTO DE "LAS AVENTURAS DE PINOCHO"

Hola a todos.
Me imagino que todos conocéis la historia de Pinocho. Walt Disney la popularizó en el año 1940 con su película clásica, donde nos narraba la historia de Pinocho, un niño hecho de madera que Gepetto construye y cuya afición a decir mentiras le lleva a que le crezca la nariz.
El final es de sobra conocido: Pinocho se convierte en un niño de verdad después de diversas peripecias.
Su autor es el escritor italiano Carlo Collodi. Se trata de un relato que por su extensión bien podría ser una novela corta o bien podría ser un cuento largo. En su origen se tituló Historia de un títere y vio la luz entre los años 1882 y 1883 por entregas en un periódico italiano.
Disney hizo una adaptación cinematográfica mucho más light de la obra de Collodi. En el cuento, lo que vive Pinocho a raíz de sus malos actos es de pura pesadilla. Se encuentra con una niña que resulta que está muerta. Le meten en la cárcel. Le roban. Pasa verdaderas calamidades. Llegan a enterrarle vivo.
En la versión original, Pinocho termina siendo ahorcado por sus actos, pero el editor de Collodi insistió en hacer más extensa la obra y darle un final feliz.
La idea de Collodi no era escribir un cuento infantil, sino una historia mucho más cruda y mucho más adulta.
Os dejo con un fragmento de esta inmortal historia. A pesar de todo, hay momentos del cuento en el que se conserva la dureza con la que quiso escribirlo Collodi.

Sí, me refiero a ti, pobre Pinocho, que eres tan ingenuo que crees que el dinero se puede sembrar y recoger en los campos como se siembran las habichuelas y las calabazas. También yo lo creí en tiempos y ahora sufro las consecuencias. Hoy, ¡pero demasiado tarde!, me he persuadido de que, para reunir honestamente un poco de dinero, es preciso saberlo ganar con el TRABAJO de las propias manos o con el ingenio de la propia cabeza”.

 Dibujo de Pinocho.

domingo, 9 de noviembre de 2014

FRAGMENTO DE "EL MAYORDOMO Y LA DAMA" DE VERÓNICA LOWRY

Hola a todos.
Hoy, me gustaría compartir con vosotros y en este algo olvidado blog un fragmento de una novela que acabo de leer y que me ha parecido maravillosa.
Se trata de El mayordomo y la dama. Su autora es Verónica Lowry.
La historia que se narra va muy a contracorriente de lo que solemos leer en novela romántica de época, las cuales, en el 50% de los casos, cuenta la historia de amor entre el aristócrata libertino de turno y la modista-sombrerera-criada-ama de llaves-institutriz de origen humilde.
Aquí, ese binomio se invierte. John, el protagonista, es un joven que desciende de una estirpe de mayordomos que ha estado al servicio de miembros de la aristocracia londinense con cierto prestigio entre la alta sociedad de su tiempo (siglo XIX) debido a la entrega con la que hacían su trabajo.
Una serie de desgracias ocurridas en su familia convierten a Alexa, una joven aficionada a traducir al inglés libros escritos en otros idiomas, en la duquesa de Deringham. Y es a su servicio a quien entra a servir John. Alexa hace malabarismos entre su pasión por los libros y sus deberes como duquesa. Tiene un carácter muy fuerte. No termina de acostumbrarse a la vida en la ciudad y ni siquiera termina de sentirse cómoda en las fiestas a las que suele acudir.
John la ayuda mucho y es entonces cuando salta la chispa entre ambos. Como es una constante en la novela romántica, John es el que tienes muchas dudas (le aterra que el escándalo salpique a Alexa si alguien se enterara de la relación que ambos mantienen) y Alexa es el que lo tiene todo claro (los convencionalismos sociales le importan un pimiento, hablando en plata).
Es ella la que tiene más genio que él. John representa la quintaesencia del mayordomo inglés. Serio, rígido, comedido y estricto. Hasta que se enamora. Y la pasión se apodera de él. Aunque esté en lucha constante contra ese sentimiento.
Aquí os dejo con el fragmento en cuestión.
¡Adivinad quién lo pronuncia!

Eres el sueño erótico de cualquier dama: el vínculo mayordomo doncella hecho realidad.
Me atiendes, me ayudas y hasta adoptas la clásica actitud de decoro, seriedad y eficiencia cuando estás completamente desnudo.

Veronica Lowry - El mayordomo y la dama  Portada de El mayordomo y la dama, de Verónica Lowry. 

martes, 12 de agosto de 2014

UNA ESCENA

Hola a todos.
Hoy, me gustaría compartir con vosotros una escena de una de las muchas historias incompletas que tengo y que me he propuesto terminar.
Me tomaré mi tiempo, pero pienso terminarla.
Esta historia transcurre en la década de 1840 en la isla irlandesa de Blankett, hoy deshabitada, pero que estuvo habitada hasta la década de 1950.
La traición de su prometida hace que lord Brandon , un joven aristócrata inglés, se embarque con destino a Nueva York con la intención de olvidar. Pero el barco en el que viaja naufraga y todos dan por sentado que Brandon ha muerto. Sin embargo, el joven no está muerto. Aparece malherido en una playa de la isla de Blankett. Los Blackwood, una adinerada familia de la isla, lo recoge, lo cura y lo cuida. Durante semanas, Brandon no recuerda quién es ni cómo se llama. Para él, sólo es real una cosa: el amor que empieza a sentir por Hester, la hija de los Blackwood.
Le falta terminarla. Le falta corregirla. Le falta ponerle un título, que tiene lo suyo. Le faltan mil cosas para que vea la luz de manera definitiva.
Pero sí sé que verá la luz antes o después.
La escena que hoy os traigo es bastante subidita de tono.
Aún así, espero que os guste.

                                   No era lo mismo, pensó Brandon.
-No quiero separarme de ti-le confesó a Hester.
-Por lo menos, nos quedará el recuerdo de haber estado juntos-admitió la joven con tristeza-No vamos a pensar en eso esta noche. Vamos a disfrutar de la playa. De que estamos juntos.
-Hester...
                                  Casi no recordaba lo que sentía cuando besaba a Lavinia. Lo que sentía cuando la abrazaba.
                                 Sentados en la arena de la playa, Brandon se acercó a Hester. Posó sus labios sobre los labios de la muchacha.
                                 Lo único que sentía real era la cercanía de aquella joven. El calor que despedía su cuerpo. Su suavidad...
                               Brandon recostó a Hester sobre la arena. Una ola de calor recorrió los cuerpos de ambos al tiempo que Brandon y Hester empezaron a desnudarse el uno al otro. Al quedar los dos completamente desnudos, volvieron a besarse y la lengua de Brandon invadió la boca de Hester. No podía pensar con claridad. Estaban los dos allí. En la playa...A la luz de la Luna Llena...
                              Se besaron muchas veces de manera apasionada. A cada beso que se daba, el mundo desaparecía. Se besaron con ardor. Los labios de Brandon abandonaron la boca de Hester para besarla en el cuello.
                              Para besarla en los hombros. Ella se aferró a sus caderas y lo atrajo aún más. Le deseaba. No...Le amaba.
                               Brandon alzó la cabeza para besar a Hester de nuevo en los labios. Su lengua no se cansaba de recorrer el interior de la boca de la muchacha. Sus labios deseaban apoderarse del sabor de los labios de Hester.
-Me casaré contigo-le prometió Brandon.
-No quiero que te cases conmigo porque te sientas obligado-le pidió Hester.
-No siento obligado a nada. Quiero casarme contigo porque te amo. Porque no soy capaz de vivir sin ti. ¿Comprendes?
                             La lengua de Brandon recorrió con lentitud los pechos de Hester.
                             Poco a poco, su cuerpo invadió el cuerpo de ella. Hester era virgen. Pero casi no sintió dolor.
                             Y empezó a moverse al mismo compás en que se movía Brandon. Se abrazó a él.
-¿Te he hecho daño?-le preguntó Brandon.
-Estoy bien-respondió Hester.
                             Le sonrió con dulzura. Brandon llenó de besos el rostro de Hester. Y sintió que la amaba más que nunca.

 


sábado, 5 de julio de 2014

GATOS EN EL BARROCO

Hola a todos.
Cuando leí en la biblioteca Tesoro de la lengua castellana, escrito a principios del siglo XVII por Sebastián de Covarrubias, me llamó mucho la atención la afirmación que hace acerca de los gatos, mis animales favoritos.
Sebastián de Covarrubias vivió en la España del Siglo de Oro (siglos XVI-XVII). Tuvo una vida muy interesante y bastante dedicada a la cultura.
Fue canónigo de la catedral de Cuenca y fue capellán del Rey Felipe II.
Gracias a él, se fueron desarrollando los diccionarios hasta llegar hasta donde los conocemos hoy en día. También tradujo varias obras clásicas.
Esto es lo que dice acerca de los gatos.

ADVERTENCIA: Venía en castellano antiguo. Yo voy a tratar de pasarlo a este blog para que se entendible, pero respetando el estilo.

El gato es un animal ligerísimo y rapacísimo, que en un momento pone en cobro lo que halla a mal recaudo; y con un ser tan casero jamás se domestica, porque no se deja llevar a de un lugar a otro si no es metiéndole por engaño en un costal, y aunque le lleven a otro lugar se vuelve, sin entender cómo pudo saber el camino. Él es de calidad y hechura del tibre.

jueves, 19 de junio de 2014

BORRADOR

Hola a todos.
Este borrador pertenece a un cuento que creo que tengo subido a mi blog "Berkley Manor". Lo tengo que localizar.
También subí este borrador a mi blog "El blog de una chica del siglo XIX".
Sin embargo, he sentido que quería también compartirlo con vosotros.
Aquí os lo dejo.
Es de corte sentimental y transcurre en la década de 1960.
Espero que os guste.

                            Miró la carta que tenía encima de la mesa. Había entrado en aquel restaurante. Lo único que quería era cenar tranquilo. No pedía nada más.
            Ensalada…Judías…Rape…Salmón ahumado…Pulpo…Espárragos… Langostinos…Tomate…Atún…Setas…Gambas…Tarta de bacalao…Mejillones… Huevos…Marisco…
            La camarera se acercó a él.
-¿Sabe ya lo que va a pedir, señor?-le preguntó.
-Aún no lo he decidido-respondió él.
-Tómese el tiempo que necesite para decidirse.
            Victoria llevaba trabajando en aquel restaurante desde hacía cuatro años. Tenía unos veintipocos años. No tenía familia. Vivía sola en su pequeño piso. No tenía pareja. Pero sí tenía muchos y buenos amigos. Era muy guapa y también era muy simpática. Siempre estaba sonriendo.
-¿Ya ha decidido, señor?-le preguntó.
            Kyle no se atrevía a mirar a Victoria. Era la mujer más bella que jamás había visto. Se sintió turbado ante su visión.
-¿Qué me puede decir de la ensalada?-le preguntó.
-Es deliciosa-respondió ella-Se lo puedo asegurar. Con su tomate y su lechuga bien frescos…¡Una delicia!
-Está bien.
-Entonces…¿Quiere ensalada?
-Sí. Quiero la ensalada. Y no sé qué más voy a pedir.
            Victoria tomó nota del pedido. Después, se fue a atender a los demás clientes. Era viernes por la noche y ella ardía en deseos de contar las propinas que le dejaban los clientes. Solían ser generosos la noche de los viernes, cuando tenían los estómagos llenos. Victoria vivía sola en su piso. Ni siquiera tenía una miserable maceta. No tenía animales. No habría podido hacerse cargo de un perro, que le gustaban mucho los perros. O de un hámster. No le gustaban los gatos.
            Nunca antes había visto a un hombre tan atractivo como aquel hombre. Vestía bien. Un traje de seda. Con corbata de seda. Y con pañuelo asomando por el bolsillo de la chaqueta. Victoria pensó que el pañuelo debía de ser de seda. Debía de ser un hombre muy rico, pensó la joven.

            Le dolían los pies de estar trabajando toda la noche.
            Victoria llegó a su casa de madrugada.
            Dio gracias a Dios por vivir cerca de su lugar de trabajo.
            Se dejó caer en la cama. No tenía ni fuerzas para ponerse el pijama. Se quitó a patadas los zapatos. Había sido una noche de viernes más. Los clientes pedían comida sin parar. Algún cliente acabó borracho y vomitando en el baño. Victoria y sus compañeras iban y venían. Las bandejas siempre estaban llenas. Victoria estaba cansada. Le dolía la cabeza porque, como todas las noches de los viernes, había llegado al restaurante un grupo de jovencitos. Y aquel grupo se había puesto a cantar a voz en grito.
            Sólo había algo que había animado su noche del viernes.
            La visión de aquel hombre al que había atendido. Sólo había sido un cliente más. Sólo eso. Pero no podía apartar la mente de él. No habían hablado más que lo imprescindible. ¿Podía decir que se había enamorado? Aquella idea le pareció ridícula. ¿Cómo podía haberse enamorado de un cliente? Victoria se echó a reír. Estaba segura de que no lo volvería a ver.

-Tu cliente no apartaba la vista de ti-le indicó Lucinda a Victoria-Yo creo que le has cautivado.
            Lucinda y Victoria eran buenas amigas. También eran compañeras de trabajo en el restaurante.
-¡Eso es imposible!-replicó Victoria.
            Estaban dando cuenta de su desayuno en una cafetería situada debajo del piso en el que vivía Lucinda. Su desayuno consistía en un par de tostadas untadas con mantequilla y en una taza de café con leche para cada una.
            Lucinda mordió su tostada. Victoria bebió un sorbo de su taza de café.
-Insisto-afirmó Lucinda-Le has gustado.
-Yo apenas me fijé en él-le aseguró Victoria-Lo único que quería era terminar mi jornada e irme a casa a descansar. Te confieso que, a veces, desearía abandonar mi trabajo. Pero no puedo. Tú sabes bien que yo quiero trabajar en una oficina. Podría ser una secretaria muy eficiente. Pero no encuentro trabajo.
-Hay que armarse de paciencia, amiga mía. A mí me gusta mi trabajo como camarera. No quiero abandonarlo por nada del mundo. No todo el mundo tiene las mismas aspiraciones en la vida.
-Supongo que tienes razón en ese aspecto.
-Pero tu cliente…¡Madre mía! ¡Es el hombre más guapo que jamás he visto! ¡Qué apuesto es! 
            Victoria le dio un mordisco a su tostada.
-Sólo sabes hablar de hombres-le reprochó a su amiga.
-Me gusta salir con hombres-afirmó Lucinda-No veo que esté haciendo nada malo. Además, ya no existe el riesgo de que me pueda quedar embarazada.
-¡Ah, ya! ¡Tú tomas la píldora! ¡Tenía que haberlo supuesto! ¿No le pones a tu ligue la gomita? ¿No usas el diafragma?
-¡Uy, el diafragma! ¡Demasiado lío!
-¿Y qué me dices del preservativo?
-No me fío mucho de una goma, como tú dices. Se rompe enseguida. Yo prefiero tomar la píldora. Es más fiable.
-Yo nunca he tomado la píldora.
-Prefieres usar el condón. Pero hace más de un año que no sales con nadie.
-Ya conoces el dicho. Mejor sola que mal acompañada.
-¡No es justo que pretendas pasar sola el resto de tu vida, Victoria! Eres muy guapa. Necesitas tener a un hombre a tu lado. Dicen que una mujer que no tiene un hombre a su lado…Si no se casa…Si no tiene hijos…No es nada…
-Una mujer puede vivir sola. Puede ser feliz o puede no ser feliz. Se puede enamorar. Pero puede decidir si quiere o no quiere casarse. Decide lo que quiere hacer con su vida. No tengo padres. No tengo que rendir cuenta ante nadie. Espero que lo entiendas.

            Durante su rato de descanso, Victoria abrió el periódico.
            Lo abrió por la sección de Ofertas laborales.
            No había mucha gente en el restaurante.
            Eran sólo las cuatro de la tarde. Dentro de una hora, el restaurante estaría a rebosar de gente. Sobre todo, de niños. Venían a merendar. Y Victoria tendría que atenderles. Como siempre.
            Cerró el periódico y soltó un resoplido.
            No había encontrado nada.
            Ella quería trabajar como secretaria en una oficina. Había estudiado en una Academia durante dos años. Y había estudiado Mecanografía. Podía ser una buena secretaria. Sabía que jamás sería una oficinista. Aquel puesto estaba vetado para ella por ser mujer. Tenía que casarse sólo porque era mujer…Tenía que tener hijos sólo porque era mujer…Su sexo la tenía condicionada. Victoria empezaba a odiar su sexo.
            Dejó el periódico encima de la barra.

            Un poco de sal…Un poco de pimienta…
            En ocasiones, mientras condimentaba los platos, Victoria canturreaba. Era algo que hacía sin darse cuenta. Repetía una y otra vez los ingredientes de aquellos platos. Sonrió cuando terminaba de condimentar los platos. Salió de la cocina portando una bandeja.
            Él estaba otra vez allí, pensó.
            Su cliente…Había vuelto…
            Victoria sintió cómo las piernas le temblaban de manera violenta.
            Pensó que se iba a caer.
            Imaginó que él la estaba mirando. Se estremeció de pies a cabeza. Lucinda tenía razón. Le gustaba mucho aquel hombre. ¡Y eso que casi no le conocía!
            Kyle no se atrevía a mirar a Victoria. ¡Qué mujer más guapa!

            Ya estaba trabajando en la oficina.
            Victoria no se lo podía creer. ¡Ya era una secretaria! Y, encima, era la secretaria de Kyle. No cabía en sí de gozo. Iba a estar cerca de Kyle.
            Para ella, eso era suficiente. Le bastaba con saber que vería a Kyle a diario y que estaría en contacto permanente con él.

            Victoria estaba furiosa con Kyle por la manera en la que se estaba portando con ella. Era obvio que la quería. Eso lo sabía todo el mundo. El problema era que parecía empeñado en negarlo.