martes, 1 de diciembre de 2015

ECOS DEL PASADO

Hola a todos.
Ya vemos cómo se van introduciendo otros personajes, como la familia de Martin.
Ya hemos conocido a su madre. Ahora, conoceremos un poco a su hermana, a lady Jane.

                                   La hermana María Ligia caminaba con aire ausente por el corredor del convento. Todavía no se había acostumbrado a levantarse cuando ni siquiera había amanecido.
                                   En otro tiempo, había sido una joven perteneciente a la aristocracia. La joven Jane, la hija del conde de Moreland. Ahora, era una novicia. La hermana María Ligia...
                                   Se dirigía a la capilla para rezar los maitines. Su compañera de celda iba más adelantada que ella. La hermana María Ligia ni siquiera se molestó en acelerar el paso.
                                  No había podido conciliar el sueño aquella noche. Las pesadillas la acosaban.
-¿Ha hablado con la Madre Superiora, hermana?-le solía preguntar su compañera de celda cuando aquellas pesadillas las despertaban a ambas en mitad de la noche-Esos sueños pueden significar algo. ¿Nunca lo ha pensado?
-No son sueños-contestaba la hermana María Ligia con tristeza-Son recuerdos.
-Entiendo.
-No me haga caso, hermana. Son cosas mías.
                                 La hermana María Ligia no había podido hablar de aquel asunto con nadie. Ni siquiera su hermano lo sabía.
                                 Se repitió por enésima vez para sus adentros que había hecho lo mejor que podía hacer. Ningún hombre querría casarse con una mujer mancillada. Y, además, ella no era el mejor de los partidos.
                                Desde que le alcanzaba la memoria, la hermana María Ligia había escuchado que su madre era la hija de una prostituta. Naturalmente, cuando se lo preguntó, lady Moreland lo negó. Pero la doncella de su madre así se lo confirmó.
                               Un sollozo brotó de la dolorida garganta de la hermana María Ligia. Se dijo a sí misma que ella no había tenido la culpa. Aquel canalla...Era mejor no pensar en él.

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